Todo comenzó con un rayo de luz.
Uno por uno, cayeron cuando la amenaza de la exterminación se cernía sobre ellos.
Dejaron de autorreplicarse, se abrazaron entre ellos e intentaron ofrecer el derecho a la reproducción a cambio de la posibilidad de que su existencia continuara.
Se tomaron de las manos en una muestra de unidad sin precedentes.
Pero las Vías han llegado a un final abrupto y se dirigen a la auténtica muerte.