
"Ven, acércate a mí...".
Un recuerdo muy vívido encendido por las llamas envuelve su cuerpo y su alma.
¿Es verdad que el pasado ya descansa en su tumba?
"Shhh, no llores, no te resistas".
Se graba a sí misma en los corazones ajenos, y las miradas extrañas se vuelven familiares.
"¿Ahora lo recuerdas?".
Las ascuas de los viejos recuerdos se dispersan y su rostro desprende una embriagadora fragancia floral.
"Yo soy tus recuerdos".