La espada destrozada se precipita en el frío que hiela los huesos.
Las armas comunes de metal son inútiles, ya que sus límites se pueden observar a simple vista.
"¿Para qué necesito una espada?".
No mantiene ningún apego, y en sus ojos no hay espacio para nada.
"A partir de ahora, yo seré mi propia espada".
La única manera de trascender los límites y llegar hasta donde nadie ha llegado antes es convertirse una misma en la "chispa".