Había pasado muchos días al lado de la ventana.
Afuera, las flores extendían orgullosamente sus pétalos mientras ella hacía remedios suaves con menta y nepeta.
La lluvia caía mientras fabricaba remedios fuertes con mosla y jengibre.
Las hojas volaban mientras hacía remedios ácidos con raíces de peonía y ciruelas secas.
La nieve caía mientras producía remedios amargos con escutelaria y anemarrena.
El tiempo nunca se detiene, pero esta ventana y la persona sentada junto a ella siguen siendo las mismas.