
El dolor en la frente la acompañará toda su vida, pero no es más que una fracción del que sufrió en el pasado.
Pensaba que podía preverlo todo, hasta que sus seres queridos se fueron.
Ahora "ve" el mundo y los tiempos que nunca dejan de cambiar...
Pero ya ha cerrado los ojos, porque el futuro ya se ha determinado... dentro del tercer ojo.