"Recuerden, la guerra contra esos monstruos no se puede ganar retirándose".
"Detrás de nosotros está Belobog, somos la última línea de defensa...".
"¡No podemos retirarnos bajo ninguna circunstancia!".
Levantó la cabeza y miró la tierra helada y el invierno interminable.
Otro día normal.
Lo único diferente era que la espalda que solía contemplar ya no estaba.