Una suave brisa dispersa las nubes y revela la apariencia del cosmos.
El resplandor dorado brilla y las epopeyas se transmiten en el cielo estrellado.
"¡Estrellas fugaces, encuentro, promesa!".
El hada mira al cielo, como la primera vez, como si fuera un reencuentro.
"Mem, espera. ¡Trazar caminos, mundo!".
Los ojos del hada se iluminan con la luz de las estrellas y brillan como ese mañana rosado.