Las luces del ring de boxeo relucen con fuerza, pero no brillan tanto como las gotas de sudor que bajan por su espalda.
Hace tiempo que decidió usar sus puños para proteger a aquellos a los que quiere.
Al fin y al cabo, ellos fueron quienes prendieron su determinación.
Ellos son los que siempre han estado ahí, ya sea dentro o fuera del ring.